Las piedras son otro revestimiento muy popular que tenemos a nuestra disposición para decorar paredes.
Se puede hacer de la forma tradicional, es decir, piedra por piedra, o utilizar paneles de imitación a piedra.
Quizá hace unos años sí que había una diferencia notable entre una y otra solución, pero hoy en día, los paneles de imitación a piedra o las piedras artificiales tienen un aspecto tan realista que cuesta notar la diferencia a simple vista.
Este es uno de los motivos por los que las paredes de piedra para interior se hayan puesto tan de moda: son fáciles de montar y relativamente económicas.
Existen una inmensa cantidad de diseños de piedras y el color de la piedra también influye y mucho en la calidez general que se perciba en el salón. Los tonos tierra en la piedra favorecen la calidez y además cuanto más grande sea la piedra natural o artificial, menos recargada parecerá la pared. Si vamos a poner una pared de piedra artificial en el salón, y éste es pequeño, mejor escoger una piedra grande.
La piedra decorativa pequeña tiene mucho peso visual. Se repite mucho su patrón, por lo que cuanto más grande, menos patrón, menos se repite y menos carga.
Si el salón es grande, podemos optar por otro tipo de piedra más pequeño, aunque recargue más la piedra decorativa.
Naturalmente, dependiendo del tipo de piedra que escojamos y con qué materiales la combinemos, obtendremos un ambiente más o menos rústico
El color de la piedra también influye y mucho en la calidez general que se perciba en el salón. Los tonos tierra en la piedra favorecen la calidez. ¿Y si integras la chimenea en una pared y la revistes de piedra? Todo un clásico encantador, ¿verdad?
Existen un sinfín de ideas y de opciones de donde utilizar la piedra, ya sea natural o artificial.
¿Donde la usarías tu?
